Cosas de la SGAE (SGAE’s matters)
Después de un aburrido Argentina-Holanda, llego a casa y me encuentro con una noticia en escolar.net que recoge la introducción del informe presentado recientemente por la SGAE (uno más para justificar el canon de los cojones), firmado por la ‘prestigiosa’ consultora Econlaw. (Se quedan sin enlace estos prestigiosos consultores porque no soy partidario de las “páginas en construcción”.)
Así comienza su informe (report).
Desde la perspectiva económica, las creaciones intelectuales pueden caracterizarse como bienes informativos (information goods), que son el resultado de la creatividad y originalidad de su creador (autor, intérprete, etc). Se trata de bienes que, por sus características son susceptibles de consumo simultáneo o no rival (non-rivalrous) por varias personas en igualdad de condiciones, sin que los titulares de estos bienes puedan excluir de su uso a terceros (non-excludable). Por tanto, el creador está sujeto a un permanente riesgo de expropiación del valor creado por el uso de terceros (free riding) que requiere la protección de los derechos de propiedad intelectual.
Claro que sí (of course), hijo de puta (son of a bitch). Justamente, a mí me pasa igual. Con algunos matices:
- El creador soy yo, y no quiero pertener a tu Sociedad.
- Desde la perspectiva económica que citas, los terceros son mis clientes. Me corresponde a mí, en todo caso, decidir si les cobro más o menos por “mis creaciones” que son sus compras.
- Desde una perspectiva no económica, la que os deja más dinero -robado (stolen)-, los terceros son mis amigos, mis familiares… Resulta que tengo ordenador, cámara de vídeo y cámara de fotos, como casi todo el mundo susceptible de utilizar los soportes que “chulea” el canon. Resulta, además, que hago canciones y se las grabo a quien me apetece.
Sin embargo, he de admitir que al final estoy de acuerdo con el informe: Yo también me siento expropiado.
Qué asco, de verdad.
Yo quería hablar del desprestigio, ganado a pulso, por el mundo de la consultoría. Imposible. Este asunto “canónico” me pone de los nervios. Pobres consultores…
Por cierto (by the way): ¿alguien quiere bucear en los informes presentados por la RIAA? Es la prima americana (USA) de nuestra SGAE.
Lo mismo y nos llevamos una sorpresa. Esta introducción parece a todas luces un plagio. (Yes, my sweet consultants, I can’t forget you.)
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